miércoles, 17 de diciembre de 2014

¡YA ESTÁ AQUÍ EL FEST!


No falla, hay una convocatoria para prensa, llego diez minutos antes de la hora señalada y todo se empieza a retrasar, con suerte, unos tres cuartos de hora. Llego en punto y... ya ha empezado todo. Éso es justamente lo que ocurrió el pasado 24 de noviembre – sí, yo, como siempre, con la última hora en el blog, pero, ey, para algo está el tuiti – cuando se presentó en la sala La Fundición, en formato desayuno, la programación del Festival de las Artes Escénicas de Sevilla, o feSt.



Teniendo en cuenta la hora de la cita, – las once de la mañana – servidor estaba ya más que desayunado, así que tampoco me importó mucho el quedarme sin sitio (aunque la gente de prensa me lo ofreció muy amablemente al poco de llegar, pero entonces no hubiera podido hacer fotos), aunque estaba ya en el momento de matar por un café.



El acto contó, desde el bloque de organismos oficiales con la presencia de la delegada de cultura del Ayuntamiento, Maria del Mar Sánchez Estrella, Alberto Mula, - Gerente de la Agencia andaluza de Artes Escénicas -, de Victoria Guzman – directora técnica del área de cultura de la Diputación de Sevilla – y de el director de proyectos y actividades del Instituto de la Cultura y de las Artes de Sevilla, José Lucas Chaves.



También estaban presentes los nombres propios de los coordinadores de salas que sirven de marco para este festival; José Maria Roca (director de La Imperdible y Presidente de Escenarios Sevilla), Pedro Alvarez-Ossorio (director de La Fundición), Ricardo Iniesta (Centro TNT), Ángel López y Elias Sevillano (Sala Cero Teatro).



Y sin olvidar a los artistas Asunción Pérez y Sebastián Haro, quienes también quisieron apoyar la presentación.



Llegados a este punto, ustedes ya habrán deducido que el perpetrador de este bitácora se puso aquel día (y este, que lo estoy escribiendo), el sombrero de comunicador cultural. Ustedes ya saben que aquí somos más de conciertos con gente que toca en 13/14 o que canta como un elfo castrado, pero oye, pero eso no quita para hacer más de una visita habitual al teatro cuando se puede.



En este respecto, y sin han mirado mi cuenta en Twitter, habrán podido comprobar que asistí (y salí muy contento) del ciclo de Lecturas Dramatizadas coordinado por la SGAE (a la sazón, también apoyo económico del feSt), así que tengo muchas ganas de ver lo que depara este Festival que se celebra desde el 17 de Diciembre hasta el 21 del mismo mes y se retoma, después del parón navideño, del 8 de Enero de 2015 hasta el 27 del mismo, en el que se celebrará la clausura con la entrega de Premios Escenario de Sevilla, de cuya edición anterior ya informamos en “El coche perfecto”.



Siendo fieles a la realidad, también tengo ganas de ver a cuántas funciones puedo asistir, porque, aunque la oferta es tentadora, como muchos de ustedes, tengo dos limitaciones importantes: tiempo y dinero. Sobre lo primero poco se puede hacer, sobre lo segundo, la buena gente del festival ha ideado el “Menú degustación” - sí, ya habrán comprobado que el motivo gastronómico está bien presente en el diseño gráfico de la presentación, échenle la culpa a MasterChef – esto es, por 30 euros ustedes pueden asistir a cuatro estrenos de la programación. Lamentablemente, esto no incluye los espectáculos infantiles.



Siguiendo con el tema monetario, hay también una serie de precios reducidos para estudiantes y jubilados además de ofertas especiales (ahora sí) para adulto con niño ocupando un sólo asiento, así como promociones en las entradas para la inauguración en el Teatro Lope de Vega.

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Poniéndome a soñar – y ésta es la parte en la que me empiezo a separar del formato “nota de prensa” - a mí me hubiera gustado que se ofreciese una especie de Tarifa Plana, que por unos 100 euros diese permiso a ir a todas las obras, por no hablar de que se instaurase un Asiento VIP para poder asistir a los ensayos generales, hacerse fotos con los actores... sí la clase de cosa que odio que se haga para un concierto, pero que en un contexto teatral me parece más plausible. Manías, supongo.



En todo caso, y aunque Alvarez-Ossorio anunció que todos los espectáculos eran de estreno absoluto en la ciudad, y aunque el hecho de que ya llevemos 8 ediciones del Festival (recordemos, coordinado por las salas privadas de la ciudad), ya es de por sí una proeza, uno no se puede olvidar de que Sevilla es una ciudad un poco traicionera con la cultura.



No voy a hacer la clásica afirmación de que aquí el grueso económico, en según qué fechas, se lo lleva la Semana Santa, el Rocío o La Feria de Abril – por mucho que sea cierto -, más que nada para evitar el típico grito de respuesta: “¡Ya está el alternativo tocando los cojones!”



Pero lo que sí es cierto es que la oferta cultural de la capital hispalense a veces puede parecer excesiva para el municipio. Una de las afirmaciones que se realizó durante el desayuno fue que se quería que fuésemos una ciudad “del teatro”. El problema reside en que también queremos, cuando llega el Festival de Cine Europeo, que sea la ciudad del Séptimo Arte, y cuando llega Territorios, que sea la ciudad de la Música. Todo me parece respetable y lógico – por muy en desacuerdo que pueda estar a veces con la programación del Film Fest -, pero no hay mucho bolsillo, ni vida, que aguante todas y cada una de las ofertas culturales. Ahora bien, esto es poco más que una pírrica queja, ya que cuando uno examina la oferta de años (o décadas) anteriores, era para, prácticamente, echarse a llorar.



Aunque esto no sea Broadway – por cierto, no puedo dejar de seguir el culebrón acerca del musical de Sting, que ya saben que en este blog somos mucho del de Newclastle -, seguro que pueden ustedes ir a cualquiera de estas funciones con las Converse y la camiseta de Los Ramones que usted cree que tan molón o joven les hacen parecer. Que este no es un festival encorsetado. Compren entradas y asistan, leñe.


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