domingo, 10 de mayo de 2015

12 CANCIONES EN EL DIVÁN




Algunos de vosotros ya lo habréis adivinado por mi cambio de foto en el perfil de, por ejemplo, el tuiti. Así que no tiene más sentido esperar para el anuncio del próximo concierto... a menos que os pase como a mí y os encontréis escribiendo anuncios de próximos conciertos cuando os queda poco tiempo para ir a la cama. Eso podría justificar algunos errores gramaticales, si no fuera por el hecho de que pienso repasar este texto por la mañana nada más despertarme.



¿Por qué Fran escribe a horas tan intempestivas? Creedme cuando os digo que no he encontrado otro momento.

Me veo en la tentación de decir “el próximo chou va a ser diferente de los anteriores”, pero pensándolo bien, ningún concierto de 12 canciones tristes se ha parecido mucho al anterior. Pero este sí que plantea algunas diferencias importantes. Para empezar, su emplazamiento en el Café Cultural “Lagallina en el diván”, la clase de sitio en el que vuestro cantautor lánguido favorito ha pasado muchas tardes con un libro y un café. Sí, soy de los que aún hace cosas así.



Sita en la Calle Alejandro Collantes 38 (Sevilla), “La gallina” tiene muchas cosas buenas: ludoteca (por si os aburrís mucho con las canciones, pues os ponéis con una animada Y SILENCIOSA partida al Monopoly), cómics (uno de ellos firmados por Carlos Pachecho, no menos) y, lógicamente, comida y bebida en abundancia.

También tiene un pequeño “handicap”, y es que al encontrarse en un barrio residencial, el tema del ruido es delicado. Se supone que servidor empezará a las 21:00 (ya de por sí una hora comprometida) y que los conciertos allí tienden a ser “desenchufados”. Yo no tengo problema en cantar a voz viva – léase pelada -, pero en todo caso me llevaré por lo menos el micrófono y un altavoz para hacerme ilusiones de que aquello suena como si fuese Wembley, aunque sea en mi cabeza. He sopesado cantar usando una mano como micrófono, como tito Phil en uno de sus vídeos más celebrados (y baratos), pero entonces no podré tocar las notas más bajas en el teclado y las cuerdas de la guitarra estarían siempre al aire.



En otro orden de cosas, una diferencia más de este concierto con respecto a los anteriores es que no voy a planear un repertorio cerrado. Servidor se va a llevar sus cuadernos de acordes y letras para dejar que la tarde fluya, en todo caso habrá dos partes... ¡Puede que en un momento dado pregunte cosas al público! ¡Cosas como “¿Cuál fue el primer disco que te compraste”?

Bien pensado, la idea de cerrar set-list empieza a ganar fuerza.




¡Venirse! ¡Volveré a imprimir otro programa de la gira (con CD incluido) para ser sorteado entre los asistentes! ¡Mientras más seamos... etc, etc, etc....!

miércoles, 6 de mayo de 2015

LA GENTÍL TORMENTA


Hay gente que vive el drama de sufrir un cansancio devastador pero ni por esas consigue dormir de forma plácida por las noches. En mi caso, cualquier posible síntoma de insomnio se ha visto borrado fulminantemente gracias al hecho de pasar las ultimas semanas con los días llenos de cosas. Ni siquiera he tenido tiempo de procrastinar como Dios manda, así que no he tenido un momento de “voy a polemizar sobre este comentario en Facebook / Twitter” ni un “voy a ver este vídeo tan gracioso del que todo el mundo habla”, no. Como mucho, los trailers de “Batman vs Superman”, el de la nueva de Star Wars y el de El Hombre Hormiga.... que sigo sin tenerlo muy claro ¿Michael Douglas es Hank Pym y el otro es Scott Lang? ¿Si Chaqueta Amarilla es el malo, en la segunda (si llega a existir) Lang pasará a ser Goliat y el enemigo El Hombre Gigante? ¿Habrá perdido el lector medio el interés sobre esta entrada y aún no hemos terminado ni el primer párrafo?



En fin, cual hoplita rechazando una invasión persa, he conseguido rascar algo de tiempo después de un mes francamente frenético y así escribir un poco en el blog sobre la historia detrás de mis colaboraciones en el último ejemplar de This is Rock... que ya ha sido sustituido por otro nuevo número para cuando se publica esta entrada, ya saben, para qué perder las buenas costumbres.



Antes de eso, y por si se preguntara qué tal fue mi último concierto, he de decir que la gente que asistió me dio la enhorabuena. Si estás leyendo esto y no estuviste, es una lástima, deberías haber estado ya que, por ahora, no habrá estreno en 4K y 3D de la grabación... más que nada porque me parece que más allá de un par de fotos no han sobrevivido más pruebas visuales del show. Una lástima, pero la versión TOCHA de “12 canciones tristes” es como James Bond o Terminator, siempre vuelve. Ah, sí, también he visto el trailer de la nueva de Terminator, a pesar del nombre creo que tampoco han llamado a Tony Banks para hacer la banda sonora ¿Sabían ustedes que Tony fue considerado para la banda sonora de la primera de Terminator? Les da igual ¿No? Joer, cada vez que pienso que Genesis y la Cannon están relacionados me entra tal escalofrío...



Y hablando de Genesis...

Steve Hackett

Vale, no lo voy a decir. No lo voy a decir, ya lo he repetido muchas veces y ustedes no necesitan oírlo (leerlo) one more time... A tomar por culo la bicicleta, ADORO a Steve Hackett. Hablar con el guitarrista siempre es un placer, cuesta encontrar a alguien tan educado en el mundo de la música y que sea capaz de hablar sobre tantos temas tan distintos sin ningún tipo de cortapisas. Aunque en este caso, el lógico eje en torno al cual giró la conversación fue su nuevo álbum, “Wolflight”, no hubo problema en mencionar a nuestro (también) adorado Andrés Segovia o el polémico documental “The sum of the parts”. Por cierto, después de mi primera entrevista con Hackett, recuerdo mencionarle a él y a Jo (su tercera esposa) que era mucho más fácil encontrar vídeos de Narciso Yepes emitidos por la televisión japonesa que por la española, y he aquí la prueba...



Aunque sea un triste consuelo, con Paco de Lucia hemos tenido un poco más de suerte a la hora de conservar su memoria audiovisual.



Ahora bien, los que hayáis leído la reseña que hago del nuevo disco de Hackett – o si habéis escuchado el podcast oficioso de la revista del que se ocupa mi tocayo, Fran Garcia -, podréis pensar “mucho adorarlo, Fran, pero tampoco parece que lo hayas tratado muy bien”. Bueno, lo que no voy a hacer es mentir. Yo siempre digo que me atreví a tocar mi primera nota en una guitarra por culpa de Steve, y me gusta todo lo que hace, pero tampoco es garantía de que TODO vaya a ser excelente. En todo caso, ya parece que hay bastante gente flipando con el disco, así que mis 120 palabras no creo que hundan un lanzamiento que, a pesar de lo que pueda parecer, me parece muy respetable.



Igual que no creo que mis tropocientas palabras sobre lo magnifico que es el nuevo de Steven Wilson vayan a hacer que venda millones de copias.



Pre-Von Hertzen Brothers

Un colega veterano en estas lides del periodismo musical (¡glups!), me dice que un factor que siempre le frenó a la hora de buscar nuevos talentos a los que producir / promocionar – algo que parece el paso habitual entre los que escribimos sobre música -, es que ya tenía sus gustos muy asentados en géneros y artistas más bien clásicos, con lo cual le costaba mucho emocionarse con bandas nóveles. Por cierto, cuando digo clásico me refiero a cosas como el Blues o el Hard Rock setentero, no a Mozart o Rossini.



Tengo que confesar que esto es algo que a mi también me ha ocurrido. Si bien en mi caso – como ustedes ya pueden adivinar -, el lugar estaba tomado por el Progresivo. Durante muchos años, para mí la “actualidad musical” era saber si Yes sacaba disco nuevo... y con qué formación. Hasta la llegada de Internet, leer buena parte de las revistas de música que se editaban en español, implicaba pasar páginas y páginas de grupos que desconocía o en los que tenía muy poco interés hasta llegar a las míseras dos páginas sobre el músico que realmente me interesaba.



Afortunadamente, siempre hubo pequeños rescoldos en publicaciones como “World 1 Music” (aquella portada con Jon Anderson y Vangelis me ganó desde el primer momento), y más adelante mi inglés mejoró lo bastante como para poder leer cosas como la “Classic Rock” y la revista mazacote “Q”. Al igual que “El Gran Musical”, lo bueno de la “Q” es que, aunque no me interesaran profundamente todos los grupos que aparecían en ella, estaba tan bien escrita que el factor diversión estaba a la par con el factor información. Y así acababa uno descubriendo bandas que era prácticamente imposibles de encontrar en la radio.



Porque, a pesar de lo que pueda decir mi colega Anil Prasad sobre las publicaciones impresas y aunque tengo bastante claro que escribir para el papel es una cosa de La Vieja Escuela, sigue existiendo una pequeña brecha cualitativa. Es menos inmediato que una web, sí, pero precisamente es esa falta de inmediatez lo que permite ser un poco más reflexivo, redactar un poco mejor, y, espero, darle a la revista un poco de ese aura de objeto a conservar. Como hago yo con el viejo volumen encuadernado del Popu que me compré en Discos La Pera.

Ahora sí: Von Hertzen Brothers

Toda esta perorata para hablar de los fineses Von Hertzen, los cuales son también un poco Vieja Escuela, pero al mismo tiempo hacen música con proyección de futuro. Sus bases están en Led Zeppelin, Black Sabbath y Pink Floyd, pero toman esas referencias con la suficiente frescura como para que una diga “coño, es Rock Clásico, pero muy bien hecho y encima meten cosas más actuales”.



La cosa es que si no fuera por el director de This is Rock, nunca habría oído hablar del grupo que comandan los hermanos Von Hertzen (Jonne, Kie y Mikko), y desde que colaboro con la revista me mantengo mucho más al tanto de la actualidad musical que antes. Pero no se trata, en mi caso, de ponerse una medalla ni nada por el estilo. Siempre me ha gustado considerar esto, ante todo, como divulgación de la música que yo – y otros como yo -, amamos. Poco más.



Realmente creo que los Von Hertzen pueden llegar a un público muy amplio, ya son estrellas en su país natal, además de haber logrado penetrar en un mercado tan difícil y chovinista como el británico, por lo que creo que su “New Day Rising” puede facilitarles el salto a un nuevo nivel.



Para hablar del tema, nos pusimos en contacto con Mikko (voz solista y guitarra) e hicimos una de las cosas que más me gusta que haga This is Rock: el formato “entrevista en profundidad”. Aunque dudo mucho que algún día lleguemos al nivel de la entrevista con Almodovar que apareció en el primer número de “Nickel Odeon” (más que nada porque esa entrevista ocupaba en páginas el equivalente a medio ejemplar del TiR), los 45 minutos de charleta que mantuve con Mikko a través de Skype dieron bastante de sí.



Y como no podía ser de otra manera, cuando terminó la entrevista “oficial”, Mikko me estuvo contando las ganas que tenía de visitar Barcelona porque se había vuelto loco con los libros de Carlos Ruiz Zafón (“La sombra del viento”). Un tío muy cool este Mikko. Lástima que decidiera pasarse buena parte de la entrevista mascando chicle ¡Joder tío, que en España os tenemos a los fineses como gente muy fina! (Y no, no es un juego de palabras).

The Gentle Storm

Cosas de la vida, hay artistas a los que admiras profundamente, pero que son horribles en el trato personal, y hay gente que te cae bien desde el primer momento en el que entablas conversación pero por algún motivo no consigues conectar del todo con sus creaciones.



Esto es un poco lo que me ocurre con Arjen Lucassen, que muchos de vosotros conocéis como La Mente Maestra del proyecto musical que es Ayreon. Encuentro admirable lo que ha conseguido con sus creaciones, artística y comercialmente. Es un señor la mar de majo, con los pies en la tierra, educado y posee un gran sentido del humor. Pero, salvo contadas excepciones, no me acaba de llegar lo que hace y casi me siento tentado de decir “lo siento”.



Su colaboración con la dulce Anneke van Giersbergen (ex-The Gathering), The Gentle Storm, ha desembocado en un disco, “The diary”, que me parece bueno, además de partir de un concepto interesante, pero no termina por apasionarme. Una vez más, a Arjen no le hace falta que a mí me apasione porque ya tiene una cantidad importante de fieles fans que le siguen y que, estoy seguro, disfrutarán mucho de este álbum. Lo único que puedo decir, tal y como destaco en mi reseña, es que probablemente hubiera sido mejor que hubiera sacado un álbum de un sólo disco y dejara las múltiples versiones de los temas para la edición especial.



¡Fish!

Al igual que Bryan Ferry, otra asignatura pendiente de ver en directo que se aprueba con nota alta. Ya sé que a mucha gente le resultará un poco incomprensible, pero para mí pocas cosas hay como la música en directo. Sí, a veces hay que hacerse tantos (o más) kilómetros que los propios músicos para ver a algunos grupos en directo, es un coñazo tener cerca a esa gente que, por algún incomprensible motivo, son fans de una banda (se saben las canciones y todo, me consta) pero se pasan buena parte del show comentándolo como si aquello fuera un partido de fútbol, y el precio de las entradas a veces puede ser un poco abusivo (me refiero especialmente a las grandes estrellas consagradas, no a los curritos como Fish o Bigelf).



Pero no hay nada como el momento en el que la música ambiental se detiene, las luces se apagan y el tipo al que tantas veces has visto en DVD aparece sobre las tablas. Que sí, que tenemos Ultra HD, 3D y Dolby Atmos, pero donde se ponga una sala con iluminación...er.... complicada (no vean lo que sufrí para sacar una foto decente) y una PA atronadora, que se quite lo demás.

En serio, estuvo muy bien, y para mí fue un plus el encontrarme, nada más llegar, al gran Paco Fox en la cola de entrada, al que después se sumaría un señor que ha escrito un libro sobre...¿Formula 1?



Por cierto, que una de las cosas de las que hablamos la gente de “Vicisitud y Sordidez” y yo – aparte de mucho sobre Rock Progresivo y de cómo eso nos da incontables puntos de destreza para ser un héroe del Nunca Follarás en la Vida -, fue “Cinebasura, la película”, proyecto que Paco, con la ayuda de un esforzado equipo creativo intenta levantar. La campaña de crowdfunding ya terminó, pero si usted quiere currar en una película y tiene capacidad para ocupar puestos como Director de Arte u otras destrezas técnicas, no dude en ponerse en contacto con el señor Fox. Obviamente, casi mejor si vive usted en Madrid.



Como ya he mencionado, el concierto en sí se saldó con un buen éxito artístico (del cual ya hablo en mi crónica para la revista), y hasta cierto punto también de asistencia (sobre todo teniendo en cuenta que era martes por la noche). Pero el otro plus adicional para mí fue que el señor William Dereck salió a las puertas de la Sala Caracol para firmar todo aquello que los fans le pusiéramos por delante, hacerse fotos con nosotros, comentar la jugada e incluso se acordaba de la entrevista que mantuvimos por Skype el año pasado, o eso dijo, no sé hasta qué punto de cansado estaba el hombre para acordarse de tales cosas y en realidad estaba intentado quedar medio bien.



Por lo demás, no puedo decir mucho salvo que Madrid me sigue encantando, que por poco no llego al AVE de vuelta a tiempo (más por un problema de orientación que por ganas de quedarme) y que este año tiene toda la pinta de que voy a gastarme mucha más pasta en asistir a conciertos ajenos que en montar los míos como ar-tis-ta. Mal, Fran, muy mal.

When worlds collide... (Selfie tomada con una reflex, así nos las gastamos)



No obstante, en breve más y mejor.

miércoles, 1 de abril de 2015

¡¡¡CONCIERTO!!! 12 CANCIONES TRISTES PARA UN LUNES DE RESACA / PASCUA




Muy bien, mientras algunos de vosotros seguís disfrutando de la Semana Santa en sus múltiples variantes (ya sea acudiendo a ver procesiones o huyendo de ellas) yo os propongo un plan GRATIS, FREE, BY THE FACE para el duro lunes posterior al Domingo de Resurrección.




Ni más ni menos que un concierto de un servidor, en un centro cívico. En el auditorio de un centro cívico, para ser más exactos, con sus cómodos asientos. Sin sorteos de programa de la gira, sin pagar entradas, sin tener que consumir, aunque, lógicamente, sin barra a la que acudir, me temo. Son las reglas del Centro Cívico. Tan sólo tenéis que estar a la hora.







Ah, y no va a durar más de 60 minutos (o así) y va a  haber muchos temas en castellano. Durante el concierto ya os contaré.


Sin olvidar de que además, será un Chou Multimedia (léase, 
hay un proyector y lo voy a usar). Por cierto, estoy justo ahora sufriendo un ataque frontal de alergia, voy fatal de tiempo con los ensayos, me toca grabar la madrugá y me está doliendo la cabeza cosa fina. ¿Qué podría salir mal? Venid el lunes y lo averiguaremos.

viernes, 27 de marzo de 2015

¡QUE VIENE EL RINCOFEST!






Como en la mayor parte de los ámbitos de la vida, pero especialmente en el audiovisual, la iniciativa lo es todo. Si no fuera por la gente con iniciativa, el preocupante estado del sector pasaría a “alarmante” sin pasar por la casilla de botón del pánico. Me refiero, obviamente, a las personas que consiguen levantar proyectos como webseries, cortometrajes e incluso películas con más ganas que medios, pero logrando esa pirueta vital que supone que la ausencia de presupuestos millonarios apenas se note.



En este sentido, la productora Dream Art se lanza con triple tirabuzón a la maniobra de organizar el Primer Festival Internacional de Cortometrajes de Terror, Sci-Fi y Fantástico de La Rinconada, esto es, Rincofest (y no “Rincónfest” como siempre le digo a todo el mundo, gracias a lo que supongo será una galopante dislexia).

Ensayando la mirada Magnun de cara a Zoolander 2


Y digo lo de triple tirabuzón porque cualquiera que se las haya tenido que ver con organizar un evento de características similares sabe que puede ser una fuente importante de quebraderos de cabeza. Si hasta organizar unas charlas en una facultad puede hacer que te golpees la frente contra una pared repetidamente, haciendo que te preguntes en voz alta “¿¡Por qué zeñó, por qué?!

En este sentido, no se puede más que aplaudir el programa que se ha preparado para este festival, además de las obvias proyecciones de los cortos que se envíen a concurso (el plazo para enviar obras se cierra el 19 de abril, así que les quiero ver vaciando como que YA esos discos duros o exportando esos proyectos de Final Cut), hay una buena cantidad de conferenciantes cuyas charlas resultarán de interés al cinéfilo medio, le guste el fantástico o no.

Julian Lara es el de la derecha, el otro señor no sé quién es
- Fran, es Geor...
¡NO RECONOZCO A ESE SEÑOR, HE DICHO!


El dramatis personae en este caso se compone de: El músico David Sálezmar, el director Julián Lara, el dibujante y divulgador del cómic José Antonio Sollero, el guionista (aunque también divulgador del cómic) Rafael Jiménez, el experto en animación en CGI Bernardo González y el director de arte (por destacar algo de su amplio CV) Alejandro Jiménez.

David Salézmar


Por si todo esto no fuera suficiente, también cuenta con iniciativas tan interesantes como el desafío que supone el rodar una pieza en 48 horas con la localidad de San José de La Rinconada – donde tiene lugar el certamen, por si se me habían despistado -, como telón de fondo. Sin olvidar el “Infection day”, un paso más allá del “Zombie Walk” pero que se adivina más divertido (si bien menos aparatoso) que una sesión de paintball.

Porque nunca viene mal poner una foto de Roger Corman


Aunque todo esto ya es de por si estupendo, he de decir que, desde mi particular atalaya de blogger – esta son la clase de cosas que me permito escribir yo, pero como alguien me llame blogger en alguna red social o en la calle, os juro que le cruzo la cara -, lo que me parece más interesante son los talleres formativos sobre los aspectos prácticos para un rodaje de las características que tocan las obras del festival. Sobre todo cuando se ofertan a precios de risa.

Babadook aprueba este festival


Por un lado está el “Taller de Cámara DSLR e Iluminación en Cine de Guerrilla”. O sea, cómo grabar e iluminar para que el vídeo HD de vuestra flamante réflex no de la impresión de haber sido grabado... por alguien que se acaba de grabar una cámara. Además, me encantan que hayan elegido la terminología “cine de guerrilla”, porque inmediatamente remite a la New World Pictures de Roger Corman. Dicho lo cual, si alguien quiere un guión a la altura de las cosas producidas por Corman, que me llame. Peor no lo voy a hacer, de hecho, prometo entregar un guión a la altura del “Dracula 3D” de Dario Argento. Este es el nivel.

El adorable Cthulhu en peluche aprueba este festival 


También habrá oportunidad para aprender cómo realizar un convincente maquillaje zombi o de fantasía, así como lo que se adivina como un muy interesante taller sobre efectos especiales. Estoy bastante seguro de que ayudará a que los voluntariosos aspirantes a creadores de esta clase de cosas no se quemen las cejas intentando crear explosiones convincentes o que se deje de hacer – al menos de vez en cuando – la manida frase “esto ya lo hacemos con el After Effects”.

Ash también se plantea ir al Rincofest mientras ensaya su mirada Frigodedo


Sin olvidar que, a la hora de escribir esto, aún hay cosas por anunciarse, o eso me ha dicho el señor de la gabardina...

¿Os he contado alguna vez que se supone que la máscara de Michael Myers está basada en una careta de William Shatner? No os importa lo más mínimo ¿Verdad?


Así que ya saben, del 7 al 10 de Mayo de 2015 (ambos inclusive), tienen una cita ineludible. Ah, y en el estrambótico caso de que no le tiren ninguno de los temas anteriormente mencionados (con lo cual me costaría entender por qué estará usted leyendo este blog), todavía tenemos la excusa gastronómica ya que también se ha anunciado la “Ruta de la Tapa Sangrienta” a la que se han adherido no pocos establecimientos de la localidad. Mi esperanza es que produzcan platos lovecraftianos, que se coman al comensal o algo parecido ¡Qué no hombre, que no! Que seguro que está todo superbueno... (dijo él antes de lanzar un grito en la oscuridad).

Es broma.

O no.

En serio, es broma.




O no.

lunes, 23 de marzo de 2015

LA CALMA ANTES DE LA TEMPESTAD (O ALGO ASÍ)



Me dicen mis fuentes que la última iteración de “12 canciones tristes” en el sevillano (y trianero) Bar-Café Bohémio Kahawa estuvo muy bien, o, en palabras del dueño del local, “has dado un concierto muy bonito” ¿Qué más se puede pedir? Pues supongo que, si usted lee estas lineas y no ha venido a uno de mis shows (qué raro se me hace usar la palabra cuando se trata de mí), que se venga al próximo. Copón (palabra que a mi madre le disgusta mucho que use, por cierto).

Foto cortesía de Javier Rojas

Mientras me decido o no a colgar los momentos estelares del concierto en vuestro canal de Youtube favorito – be kind, suscribe -, aquí les traigo una pequeña actualización de cómo marchan mis grandes proyectos para la dominación mundial... más o menos.

A ver, mis días andan bastante llenos de actividades de un tipo u otro – una cura estupenda para el insomnio, se lo digo yo, anoche caí ten redondo en la cama que casi me ha molestado el despertador y mira que estaba programado para dejarme dormir mis horas -, así que espero que tantas “cosillas” lleguen a buen puerto, pero vayamos por partes.

Tengo muy poca presencia en el último This is Rock, aunque ALGO me dice que eso va a ser un poco diferente en el próximo número.... Pero eso sí, mi exigua aportación no podía ser otra que una entrevista al magnifico, enorme y simpático Neal Morse. Aunque un poco accidentada por la poca fiabilidad de la que a veces hacen gala las conexiones por Skype a la línea telefónica normal, nuestra conversación giró especialmente en torno a “The great experiment”, la última grabación que ha firmado el otrora líder de Spock's Beard, además de insigne miembro de Transatlantic y Flying Colors. Aunque esta vez se lanza el disco bajo el nombre de “The Neal Morse Band”, con lo que se entiende que los regulares de su banda en en vivo – como los sempiternos Randy George o Mike Portnoy – han jugado un mayor papel en la composición de los temas... y debo de ser el único que no cree que es lo mejor que ha hecho hasta ahora Morse, a tenor de las otras reseñas que he leído. Ay Fran, siempre nadando a contracorriente.... En fin, si quieren saber mi opinión al respecto, no dejen de leer la revista, pero ya les adelanto yo que después de “Momentum “(2012), me cuesta imaginar que Neal alcance cúspides mucho más altas (artísticamente, al menos, aunque espero equivocarme).



Por otro lado, están las reseñas. Aunque ya hace algún tiempo que se lanzó (ya saben, la vida), el álbum de regreso de los canadienses The Tea Party – ejemplo, como Anthrax, de que hay que ser cuidadoso con la elección de nombres para tu banda, no sea que te las tengas que ver con asociaciones desagradables -, he de decir que “The ocean at the end” (finales del 2014, de hecho) es una obra increíble, y cuyo tema-título es, simplemente, de otro universo. En el cual te introduce, todo hay que decirlo.



Por cierto, después de que los miembros de Messenger me avergonzaran de mala manera al saber más de Progresivo español que yo, he decidido enmendarme un poco con los últimos lanzamientos del panorama nacional, como por ejemplo, Albatros.



Pero hay una buena cantidad de otros lanzamientos la mar de interesantes de los que aquí os pongo un adelanto:





Bien, y ahora el resto de los proyectos. Tal y como ya saben algunas personas, he escrito una novela fantástica. No quiero decir que sea una creación estupendísima (que también), sino que he escrito algo que se puede enmarcar dentro del género fantástico. Después de un primer borrador caótico, confuso y prácticamente imposible de leer, voy ya por un tercero que parece ser un poco más definitivo. La cosa es que sigue sin ser excesivamente larga – el término americano novella se ajusta más a su longitud -, así que aún dudo sobre sus posibles salidas. Una de ellas podría ser sumarle “Un código básico” (el relato ganador del certamen organizado por Fanhammer) y otras historias que tengo en la recamara, de corte no-fantástico, y hacer un volumen autoeditado, de esos tan fabulosos que se hacen on-line... cuestión de verlo, supongo.

En el apartado musical, hace poco me compré un flamante interfaz de audio con vistas a grabar... ¿El qué? ¿TODAS mis canciones? Lamento sonar pomposo, pero hasta que me pueda permitir una orquesta (sí, ya sé que Tony Banks nos contó que la de Praga es asequible, pero me da a mí que “asequible” no significa lo mismo para él que para el resto de los mortales), hay temas que se quedarán en el formato de los directos, si es que me animo a registrarlos.

Hay más cosas que se encuentran en una fase francamente embrionaria: uno de los proyectos que me encantaría llevar a cabo es un libro, o mejor MEGALIBRO / COFRE (a lo edición tocha de Taschen), compilando mis entrevistas, amén de reseñas, artículos y fotos sobre música o músicos... podría ser el libro más caro de la historia con las peores ventas... junto con el volumen para promocionar el “Dune” de Jorodowsky... ¡Y ese se regalaba!

Para terminar, mi fulgurante carrera como “actor”... Como algunos recordaréis, hice un pequeño papel – poco más que un cameo glorificado – en el film “La memoria de los olivos” de Raúl Romera. Pero me alegro mucho de que la película continúe con su periplo por festivales ¿Me verá algún director de casting y dirá “ese muchacho tiene potencial”? Mmm... creo que será mejor esperar sentado a la llegada de esa respuesta.



Pero me he decidido también a hacer un pequeño videobook (por llamarlo de alguna manera) con algunas de mis idas de olla e intervenciones audiovisuales... ya verán ustedes qué risa.


O no.

miércoles, 25 de febrero de 2015

ROGER AND ME


Siempre he sido un poco alérgico a la idea de escribir un bitácora como los que la gente hacía en los albores del fenómeno, esto es, un estricto diario on-line que narre mi día a día. Joder, si hasta el blog de Robert Fripp se acabó transformando en una colección de fotos de dulces y pasteles en el que, muy de vez en cuando, surgía alguna novedad sobre King Crimson. Y hay que ser muuuuuy paciente para atravesar tanta reflexión sobre el arte, el comercio, las reformas en el hogar (sic), la adopción de un conejo como mascota (sic) para llegar a algo que a uno, como fan de la música, realmente le pueda interesar.



              Por si alguien no pillaba la retorcida referencia cinematográfica por la que nombro a este artículo


Pero hará cosa de un mes y pico, tuve uno de esos “momentos francamente” que le hacen pensar a uno que a lo mejor puede ser un buen principio para una entrada de esas que no tratan de nada en particular.





Y entonces me pilló el toro con las actualizaciones sobre lo que había hecho para la This is Rock más reciente (para variar, cuando el siguiente número está a punto de llegar a las estanterias, pero ustedes ya están acostumbrados a mi ritmo ¿No?) y decidí juntarlo todo.




El momento en cuestión fue cuando me dio un arrebato de turista inglés en playas españolas y salí a la calle para andar, despejarme e intentar arroparme en los últimos rayos de sol de la tarde sevillana para quitarme de encima un poco de frío. Porque sí, en Sevilla, se lo crean o no, hace frío y llueve cuando llega el invierno. Y cuando mi paseo me hizo llega a la altura de la estación de trenes, pensé: “Ey, la entrevista a Roger Hodgson no ha salido nada mal”.




Para el que no lo sepa, Hodgson fue, junto con Rick Davies, uno de los líderes de Supertramp, esa banda cuyas canciones todo el mundo conoce, pero como les pasa un poco a The Moody Blues, nadie tiene muy claro a qué género pertenecen, ¿Progresivo? ¿Pop / Rock? ¿Jazz / Pop? “¿Tourtilla de patatas”? (como dijo Mike Oldfield en cierta ocasión).




Lo de Hodgson ha sido, para mí, un poco jugar al gato y al ratón. En varias ocasiones he tenido la oportunidad (no aprovechada) de verle en directo con la consiguiente posibilidad de entrevistarlo. Sin ir más lejos, el mismo verano que entrevisté a Steve Hackett y vi a Springsteen sobre las tablas por primera vez, Hodgson tocaba en la plaza de toros de Estepona. El mismo escenario donde, años antes, había visto a Yes. Unos auténticos Yes, quiero decir, con Anderson y Wakeman en sus filas y no la banda tributo de medio pelo que se arrastra actualmente por los escenarios.




Pero precisamente por ya haber hecho un viaje a Canarias y por el concierto del Boss, pensaba que ya sería excesivo desplazarme hasta la localidad malagueña, una de las alegrías del freelance es que puede disponer de su tiempo como quiera... hasta cierto punto.




Años después, Hodgson tocaba en Barcelona, en el Palau de la Música, justo al día siguiente del segundo show de Roger Waters resucitando su “The Wall” en la ciudad condal (y que fue precisamente el que yo pude ver), nos encontrábamos, de hecho, haciendo la visita guiada por el Palacio cuando nos llevaron a las butacas y desde allí podíamos ver la disposición de los instrumentos de la banda de Hodgson, la batería, las guitarras, los teclados y... la palmera que este hombre insiste en llevar en sus conciertos.





Yo ya sabía que todas las entradas estaban vendidas, pero duele un poco más cuando puedes ser testigo de un poco de lo que te vas a perder en unas horas... Ouch. Y ahí también me di cuenta de lo fan histérica que puedo llegar a ser sin que nadie se llegue a percatar: a pesar de que el Palau es un sitio espectacular desde el punto de vista estético, a mí lo que me embelesaba era ver la disposición del escenario. Ya sé que es una tontería, pero el mero hecho de ver unos atriles, unos micrófonos y unas guitarras sobre el escenario ya me anima. Tarde o temprano, entre todas esas cosas, alguien va a hacer música, y eso sólo puede ser buena señal. La mayor parte de las veces.





Perdida ya toda esperanza, el año pasado se anunció el lanzamiento del clásico “Crime of the century” (1974) de Supertramp en versión “cofresupermegalujoquetecagas” y, sin yo esperarlo, me llegó un correo del dire diciendo que había posibilidades de entrevista telefónica con Hodgson...¡Allá vamos!




Al igual que con Damon Fox o Jackson Browne, la conversación con Roger entra en la categoría de “esto iba a ser una mera cuestión promocional y acabamos con casi una hora de charla”. Hubo un momento, alrededor de los 20 minutos de entrevista (que suele ser un punto crítico) en los que pensaba que nos íbamos a despedir, pero entonces Hodgson siguió contando cosas, entre ellas pequeñas revelaciones que, al menos en lo que a mí respecta, nunca le había oído contar.




He de decir que fue genial, y parece ser que, por fin, voy a poder aprobar la asignatura pendiente de ver a Hodgson en directo este año (¡¡¡¡¡Ueeeee!!!), aunque tengo que confesar que mientras Roger se lamentaba de que Davies siguiera sacando a Supertramp a la carretera mucho después de su “divorcio” artístico, no tuve el nervio de confesar a mi interlocutor que, de hecho, yo había ido a uno de los conciertos de esos Supertramp (en Granada, gira del “Slow Motion”, 2002).





De hecho, en los tiempos del VHS, mis grabaciones del especial de “It was the best of times,” (para RTVE, en 1999) y del directo de Hodgson en el Circulo de Bells Artes madrileño (para 40tv) estaban muy quemadas antes de que los DVDs ocupasen su sitio debajo del televisor. Supongo que hacerme una sesión doble de las es lo más cerca que estaré nunca de ver una reunión de Supertramp. Y después de hablar con Roger, creo que es lo más cerca que estaremos muchos de nosotros de ver una reunión del grupo. Ouch x2.




A los pocos días de la llamada, la manager (y si no me equivoco, también esposa) de Hodgson me llamó para decirme que su representado estaba muy contento con cómo había ido a la conversación. No sé cómo de sincera sería la afirmación, lo cierto es que no me importó que se me enfriase la tostada (ya saben, el tema de los desfases horarios, Roger vive ahora en Estados Unidos) mientras mi pecho se hinchaba de orgullo.




Pequeñas cosas que merecen la pena, one more time.





Y por supuesto, este artículo ha tenido como invitados especiales a los enlaces que muestran algunos de los discos que he reseñado en este número, amén de otras curiosidades.





Hasta la próxima.